Simiente de la mujer – Profecías Cumplidas por Ieshúa el Mesías

Bereshit (Génesis) 3:15 dice: “Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.” 

Estas son las palabras que D-os pronuncia contra la serpiente luego de que ésta hiciera pecar a Adam y a Java (Eva). No solamente constituyen un juicio contra la serpiente, sino también un atisbo de esperanza para la humanidad. Aquí, D-os promete que en algún momento, de la simiente de la mujer surgiría un descendiente que pisaría la cabeza de la serpiente, derrotándola para siempre. Así, encontramos en Bereshit la primera promesa mesiánica, es decir, la esperanza del advenimiento del Mashiaj (Mesías) que vencería al mal para siempre. Ahora bien, teniendo en cuenta que esta simiente de la mujer hace referencia al Mashiaj, resulta interesante observar que la Torá dice que Él también sería herido por la serpiente, la cual lo heriría en el calcañar. 

Bien sabemos que uno de los objetivos del Mashiaj es dar cumplimiento a lo escrito en la Torá. Por lo tanto, si entendemos que este pasuk (versículo) habla del Mashiaj, esto quiere decir que el Mashiaj tenía que ser herido

Es interesante que el libro del profeta Ieshaia (Isaías), en el capítulo 53 menciona el sufrimiento del “Siervo Justo de D-os”.- Muchas han sido las interpretaciones acerca de quién es este “siervo justo”, algunas incluso hicieron referencia a que el pasaje refiere al pueblo de Israel. Pero en realidad, si leemos atentamente, descubriremos que la profecía está hablando de alguien más. El profeta hace referencia a un “tercero”, quien tendría que cargar con el pecado de todos y quien “…por la rebelión de mi pueblo fue herido” (Ieshaia 53:8). Nótese que el profeta no dice que el mismo pueblo de Israel fuera herido por su propia rebelión, sino que claramente hace alusión a alguien más, un elegido por D-os para esa tarea. 

Ambas condiciones (el ser simiente de la mujer, y el ser herido) se cumplieron en Ieshúa. 

El Brit Jadashá (Nuevo Pacto) dice acerca de Él en Gálatas 4:4 lo siguiente: “Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, D-os envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la Torá,” es decir, Ieshúa es la simiente de la mujer prometida en Bereshit 3:15, por cuanto fue nacido de mujer, y al mismo tiempo nacido bajo los preceptos de la Torá (Para más información visite nuestro artículo: El Mashiaj nacido bajo la Torá: El nacimiento de Ieshúa).

Shalom!