El Judaísmo Mesiánico

Un movimiento del Judaísmo cuyos integrantes creen que Yeshúa (Jesús) es el Mesías prometido por medio de los profetas en el Tanaj (Biblia Hebrea, o Antiguo Testamento).

El judío mesiánico vive su fe en las Buenas Nuevas de Yeshúa a la vez que continúa con sus costumbres y tradiciones.

“He aquí que vienen días, declara el Señor, en los cuales haré un nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá. No como el pacto que hice con sus padres el día que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto. Porque este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, declara el Señor: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón. Y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo.”

- Jeremías 31:31-34

Ese nuevo pacto fue establecido mediante el sacrificio expiatorio por medio de la sangre de Yeshúa mismo, el Cordero de Dios, quien murió y resucitó en cumplimiento de las profecías del Tanaj. (Isaías 53, Daniel 9:26, Salmos 2:7, 12 y 22:18)

“Yeshúa le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie viene al Padre sino por mí.” - Juan 14:6

¿UN JUDÍO MESIÁNICO DEJA DE SER JUDÍO?

¡De ninguna manera! Por el contrario, ellos se mantienen firmes en su identidad y cultura, tomando como autoridad y guía tanto el Tanaj como el Brit Jadashá (Nuevo Pacto, conocido también como “Nuevo Testamento”). La única diferencia con el resto del judaísmo es que un judío mesiánico cree que el Mesías prometido ya ha venido en la persona de Yeshúa HaMashiaj.

Un judío lo es, si nació de una mujer judía. Y sigue siendo judío así crea en Moisés, Yeshúa, Freud, la Nueva Era o incluso si es ateo.

¿CUANDO EMPEZÓ EL MOVIMIENTO JUDÍO MESIÁNICO?

Empezó hace dos mil años con Yeshúa, un rabino judío, y sus discípulos, también judíos. Yeshúa, que en hebreo significa "salvación", guardó la Torá, estudió las Escrituras y aun las leía en voz alta y enseñaba en la sinagoga en el día de Shabat.

(Lucas 4:16) Él mismo dijo:"No penséis que he venido para abolir la ley o los profetas; no he venido para abolir, sino para cumplir."

- Mateo 5: 17

Después de la muerte y resurrección de Yeshúa creció mucho el movimiento mesiánico. Por el libro de Hechos vemos que miles de judíos siguieron a Yeshúa en el primer siglo E.C. (Hechos 2:41,47; 4:4; 21:20) y establecieron sinagogas mesiánicas en todo el Imperio Romano (Santiago 1:1).

Tanto eran judíos los primeros creyentes, que en un principio no fue fácil la inserción de los gentiles. El gran debate entre ellos fue ¿qué hacer con los gentiles que también creían? ¿Tenían que convertirse al judaísmo primero? Durante el concilio de los Apóstoles en Jerusalén (Hechos 15) tomaron conciencia de que en Bereshit (Génesis) 12:3 dice que Dios iba a bendecir a todas las naciones por medio de la descendencia de Abraham. Los discípulos vieron el cumplimiento de esto en Yeshúa, descendiente de Abraham, y entendieron que el mensaje de la Biblia era desde el principio hasta el fin la salvación por la fe (Génesis 15:6; Efesios 2:8,9; Tito 3:5). Aunque las primeras personas que recibieron a Yeshúa como Mesías e Hijo de Dios fueron judíos, el plan de Dios desde el principio de los tiempos incluía a los gentiles. La salvación es para "el judío primeramente y después el griego”. - Romanos 1:16

SI LAS CONGREGACIONES MESIÁNICAS AL PRINCIPIO FUERON JUDÍAS, ¿QUE PASÓ?

Efectivamente, la fe en Yeshúa/Jesús, empezó como un movimiento dentro del judaísmo. Pero luego muchos factores intervinieron, dándole otro curso a la historia en los años siguientes. Los creyentes en Yeshúa comenzaron a sufrir mayor oposición por parte de las autoridades romanas y de algunos de los líderes de la comunidad judía tradicional. A medida que más y más gentiles llegaron a aceptar esta fe, y como la mayoría de los apóstoles judíos originales se convirtieron en mártires, las características judías comenzaron a desaparecer.

En el siglo cuarto, cuando Constantino se convirtió al ya entonces denominado Cristianismo, y lo decretó como “religión oficial” del Imperio Romano, empezó a aparecer el antisemitismo en las doctrinas de la iglesia. A raíz de esto, muchas aberraciones fueron cometidas, incluyendo las cruzadas en contra del propio pueblo judío, quienes habían sido los portadores originales de las Buenas Nuevas de Yeshúa.

LA BIBLIA

Consiste en el Tanaj (Antiguo Pacto) y el Brit Jadasha (Nuevo Pacto), y es la única palabra infalible de Dios. Reconocemos su inspiración divina, y aceptamos sus enseñanzas como nuestra autoridad final en todos los asuntos de fe y práctica. (Deuteronomio 6:4-9; Proverbios 3:1-6; Salmo 119:89, 105; Isaías 48:12-16; Romanos 8:14-17; 2 Timoteo 2:15, 3:16-17)

DIOS

Creemos que el Shema, "Escucha, Israel: El Señor nuestro Dios, el Señor uno es" (Deuteronomio 6:4), enseña que Dios es Ejad (la palabra en hebreo para Uno): una unidad compuesta, eternamente existente en plural. Encontramos ejemplos del concepto en Génesis 1:1 (Elohim: Dios); Génesis 1:26: "Hagamos al hombre a nuestra imagen"; Génesis 2:24: Adán y Eva, siendo dos personas distintas, fueron creados para ser como una sola carne (basar ejad); que Él es un Dios personal que nos creó (Génesis 1 y 2), y que Él existe eternamente en tres personas: Padre, Hijo, y Espíritu Santo (Romanos 8:14-17, Mateo 28:18-20).

DIOS PADRE (ABBA)

Él es nuestro Padre Celestial como se muestra en Juan 6:27b; 1 Corintios 1:3; Gálatas 1:1; Apocalipsis 3:5, 21; Jeremías 3:4, 19; 31:9; Malaquías 1:6; Mateo 6:9, 32; Lucas 10:21-22; Juan 1:14; 4:23; 5:17-26; 6:28-46; Romanos 8: 14-15.

CÓMO RESURGIÓ EN NUESTROS DÍAS EL MOVIMIENTO JUDÍO MESIÁNICO?

En cada generación siempre hubo un remanente judío de creyentes en Yeshúa. El movimiento llamado Judaísmo Mesiánico, comenzó a "florecer" en el año 1967. El mismo año en que Jerusalén volvió a estar bajo el control del pueblo judío por primera vez en casi 2000 años. De entonces a esta parte, muchos judíos llegaron a ser creyentes y quisieron mantener sus tradiciones judías.

También muchos judíos que llevaban una vida secular apartados de su fe, se reencontraron con el judaísmo a través del movimiento mesiánico! Además, algunos gentiles también se involucran para entender mejor las raíces judías de la Biblia.

En los últimos años se ve un crecimiento importante de judíos que creen en Yeshúa como Señor y Salvador especialmente en los Estados Unidos y en Israel. Hoy día hay más de 25,000 judíos mesiánicos asistiendo a cientos de congregaciones mesiánicas e iglesias tradicionales.

DIOS EL ESPÍRITU SANTO (RUAJ HAKODESH)

Mencionado por primera vez en Génesis 1:2: "y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas". En el Tanaj, en los tiempos de nuestros antepasados, el Espíritu de Dios vino sobre algunos individuos, como Moisés, David (ver 2 Samuel23:1-3), y los profetas.

En el Nuevo Pacto, el Mesías Yeshúa prometió a sus discípulos que "el Consolador" vendría a ellos después que él se hubiera ido. Se ha descrito como el Espíritu de la Verdad (Juan 14: 17, 26), que estaba con ellos y estaría en ellos. Yeshúa declaró que el Espíritu de la Verdad, nos guiaría a toda verdad y que le glorificará -al Mesías- y no a sí mismo (Juan 16:13-15). Él nos da el poder espiritual (Hechos 1:8). El Espíritu de Dios nos sella (Efesios 1:13; 4:30). Él nos guía y nos enseña (Romanos 8:14-17). Su presencia en nosotros nos ayuda a vivir una vida santa.

DIOS EL HIJO (BEN)

Dios tiene un Hijo quien fue, quien es y quien vendrá (Salmo 2; Proverbios 30:4-6; Hebreos 1; Lucas 12:35-37; Juan 1:29-34,49; 3:14-18). El Hijo, llamado Yeshúa (Jesús), es decir, la salvación, vino a este mundo nacido de una virgen (Isaías 7:14; Lucas 1:30-35). El Hijo es Dios (Deidad), y es adorado como Dios, habiendo existido eternamente (Salmo 110: 1; Hebreos 1:13; Isaías 9:6-7; Mateo 28: 18- 20; Filipenses 2:5-11; Colosenses 1: 15-19; Apocalipsis 3:21; Apocalipsis 4:8, 5:5-14). Este es el Mashiaj (Mesías) prometido de Israel (Isaías 9:6-7; 11:1; Daniel 9:20-26; Isaías 53; Juan 1:17,40-41,45,49; Marcos 8:29). “…Él es la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana (Números 24:17; Apocalipsis 22:16). Él es nuestra Pascua (Pesaj), el Cordero de Dios (1 Corintios 5:7; Apocalipsis 5; Juan 1:29).